
“Los niños no son el futuro, son ciudadanos de ahora con preocupaciones y derechos.” (Enfoque de la sociología contemporánea de la infancia)
En México hay 36.2 millones de niñas, niños y adolescentes. No son el futuro, son el presente. Y aun así, son el grupo más vulnerable del país.
Casi la mitad vive en pobreza. Son 17 millones de niñas y niños creciendo con carencias en alimentación, salud, vivienda o servicios básicos. No es un dato aislado, es la condición en la que se está formando una generación completa.
En salud, el problema cambia de forma pero no de fondo. Más de una tercera parte de los niños entre 5 y 11 años vive con sobrepeso u obesidad.
En educación, el acceso ya no es el principal reto.
El problema es lo que ocurre dentro del aula. Una proporción importante de jóvenes de 15 años no alcanza niveles básicos en lectura y matemáticas, se gradúan, pero no aprenden. Llegan a la vida adulta y de competencia laboral sin herramientas reales.
El problema no está en un sector. Está en todos.
México destina alrededor del 2.4 por ciento del producto interno bruto a políticas dirigidas a la infancia, por debajo de lo que invierten otros países de la región. Y aun ese recurso se dispersa en programas que no se articulan entre sí, no son auditables o simplemente no funcionan.
La ley reconoce derechos, el presupuesto no los garantiza, por eso la infancia en México no enfrenta un solo problema. Enfrenta un sistema que no logra protegerla.
Crecer en pobreza, enfermar sin atención o estudiar sin aprender no son excepciones. Es el destino de millones de niñas y niños
Cada 30 de abril se repiten los discursos, se habla de felicidad, de futuro, de oportunidades. Pero los datos dicen otra cosa.
Porque si hoy casi la mitad de la infancia vive en pobreza, si millones no están aprendiendo lo básico y si las condiciones de desarrollo siguen siendo desiguales, entonces el problema no está en el mañana, está hoy, está en el presente que estamos construyendo.
El problema no es el futuro de la niñez, es el país que hoy no está siendo capaz de construirlo.